El
último día de mayo el conflicto magisterial escaló. Padres de
familia, organizaciones sociales y maestros ocuparon, durante varias
horas, al menos 65 de las 122 alcaldías de Chiapas y 22 de las 113
de Michoacán. En Tuxtla Gutiérrez, la Policía Federal y la
estatal lanzaron gases lacrimógenos y arremetieron violentamente en
contra de los profesores. En Tabasco, los trabajadores de la
educación instalaron un plantón. Y en varios otros estados más,
miles de docentes efectuaron marchas y ocuparon instalaciones y
plazas públicas.
Estas
acciones masivas muestran que el despliegue de la insurgencia
magisterial se ha convertido ya, en varias entidades, no un problema
educativo sino un delicado conflicto político y social, que cada día
que pasa crece y se radicaliza. Las exigencias centrales de quienes
las protagonizan son, básicamente, dos: que el gobierno federal abra
una mesa de diálogo sobre la Reforma a educativa con la Coordinadora
Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el fin de la
represión en contra del movimiento.
Sin
embargo, a
pesar de la magnitud y gravedad de estas protestas, un hecho atrajo
la cobertura mediática del día. En Comitán, Chiapas, seis
maestros, -dos mujeres y cuatro
hombres–
que ocupan cargos directivos escolares,
fueron peloneados
y humillados. Durante hora y media, una turba los agredió
verbalmente y los hizo caminar descalzos por la ciudad, portando unas
cartulinas
con leyendas como traidores
a la patria
y charros.
La
humillación fue, esencialmente,
resposabilidad
de
la Organización Popular Independiente Emiliano Zapata (OPIEZ), un
organismo social integrado fundamentalmente por comerciantes
ambulantes.
La
maestra María Dolores Guillén, una de las trasquiladas, señaló
que quien le cortó el cabello fue un joven que vende mercancía
ilegal. Como
puede verse en múltiples imágenes, uno de los más activos
agresores es, curiosamente,
uno de los operadores más importantes del alcalde de Comitán.
La
OPIEZ opera en el municipio como grupo
de choque del
presidente
municipal,
Mario Antonio Guillén Domínguez, conocido
como
Mario
el “El
Zorro” o
Mario Fox.
Homónimo
de un diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), el
alcalde es una pieza política
del
senador priísta
Roberto
Albores Gleason, y de su padre el exgobernador Roberto Albores
Guillén, a
quien el
EZLN
bautizó
como el Croquetas,
responsable de la matanza de El Bosque.
Es
aliado
del tristemente célebre ganadero (y político) Jorge Constantino
Kanter, una pieza clave en la
estrategia de contrainsurgencia en Chiapas.
Dueño
de tiendas de ropa vaquera, a Mario Fox
le gustan los caballos percherones y participar
en cabalgatas. Ha sido señalado de hacer negocios no siempre
limpios. Una
y otra vez se le ha acusado de tener nexos con el crimen organizado.
Un
reportaje de Chiapas Paralelo, documentó la estrecha relación que
mantiene con el alcalde de Zacapa, en Guatemala, Eliseo Salguero
Vargas, quien le entregó las llaves de la ciudad. Zacapa -explica
la publicación-
es el lugar de origen de Alfonso Portillo, el expresidente que pasó
algunos años presos en Estados Unidos por lavado de dinero. Y es,
también, la tierra del otrora cártel de los Lorenzana, ligado al
Cartel de Sinaloa, donde “El patriarca” detenido, Waldemar
Lorenzana Lima fue capturado en abril del 2011 y extraditado a
Estados Unidos (https://goo.gl/n0RkGg).
En
el momento de la agresión a los directivos escolares en Comitán, la
prensa local reportó que era obra de organizaciones sociales. Sin
embargo, cuando al poco tiempo, la secretaria de Educación de
Chiapas, Sonia Rincón Chanona, responsabilizó sin pruebas a la CNTE
de los hechos, la versión cambió. Vino entonces una arremetida
mediática a nivel nacional para acusar falsamente al magisterio
democrático de la ofensa.
Ex
diputada surgida de las filas del Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación (SNTE), trepadora profesional, Rincón
Chanona creció políticamente bajo el manto protector de su paisana
Elba Esther Gordillo. Cuando la maestra cayó en desgracia, la hoy
secretaria de Educación la traicionó. Porrista de la Reforma
educativa, saltó de las filas del Partido Revolucionario
Institucional (PRI) a Nueva Alianza. Sin recato alguno, en múltiples
ocasiones ha expresado públicamente su odio a la Coordinadora.
En
la operación mediática para responsabilizar falazmente a la
Coordinadora de la humillación de maestros en Comitán, participó
públicamente el secretario Aurelio Nuño. A pesar de que para ese
momento ya había un deslinde público de la sección 7, en un tuit
señaló: “Condeno categóricamente los actos violentos de la #CNTE
en contra de supervisores y directores en #Chiapas”.
Cuando
el fragor de las cargas policiacas contra los maestros menguó, la
toma de las alcaldías finalizó, y lo
realmente sucedido pudo esclarecerse y ponderarse,
la sección 7 de Chiapas difundió su deslinde. En un comunicado
señaló que
las
agresiones a los directivos escolares en Comitán y los hechos en San
Cristóbal de las Casas (donde también hubieron provocaciones)
fueron
obra
de
grupos
de choque
infiltrados,
“a
todas luces pagados y subsidiados por los presidentes municipales de
Comitán y San Cristóbal de las Casas, Mario Antonio Guillén
Domínguez y Marco Antonio Cancino González”.
No
es la primera ocasión en la que se hace un montaje mediático
nacional con un supuesto caso de maestros rapados por sus detractores
en
Chiapas.
Hace
once
meses,
se echó
a caminar
una puesta en escena en
Tuxtla Gutiérrez en
la que Nayeli Mijangos,
una falsa maestra que en
realidad era periodista al servicio de Televisa,
fue peloneada por supuestamente
querer
evaluarse, cuando
no podía hacerlo (https://goo.gl/n0Rk).
El 31 de mayo era un día clave en la ofensiva de la Coordinadora para sentar al Gobierno federal a negociar. La contundente solidaridad del EZLN con la lucha de los profesores puso aún más nerviosas a las autoridades (http://goo.gl/FwEshT). Con la campaña de mentiras contra los “violentos maestros de la CNTE”, el secretario Educación, hasta ese momento en el centro de la tormenta, pudo salir de cuadro. La maniobra mediática de Comitán le permitió a los enemigos del movimiento hacer de los maestros victimarios y no víctimas. Los rapados de 31 de mayo son la última puesta en escena de Aurelio Nuño Productions. Desafortunadamente para sus impulsores, todo se vino abajo.
El 31 de mayo era un día clave en la ofensiva de la Coordinadora para sentar al Gobierno federal a negociar. La contundente solidaridad del EZLN con la lucha de los profesores puso aún más nerviosas a las autoridades (http://goo.gl/FwEshT). Con la campaña de mentiras contra los “violentos maestros de la CNTE”, el secretario Educación, hasta ese momento en el centro de la tormenta, pudo salir de cuadro. La maniobra mediática de Comitán le permitió a los enemigos del movimiento hacer de los maestros victimarios y no víctimas. Los rapados de 31 de mayo son la última puesta en escena de Aurelio Nuño Productions. Desafortunadamente para sus impulsores, todo se vino abajo.






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