martes, 24 de noviembre de 2015

Encuentro en La Habana: los movimientos sociales se reagrupan

Entre el 20 y 22 de noviembre se efectuó en La Habana, Cuba,el Encuentro hemisférico derrota del ALCA. 10 años después. Van aquí dos reseñas de lo acontecido.



Primera crónica
El avance de la ofensiva de la derecha latinoamericana en la región ha hecho que las luces de alerta de la izquierda se prendan. Para frenarla y mantener el rumbo de las transformaciones sociales pareciera urgente poner en pie una coalición de fuerzas similar a la que, hace 10 años, derrotó el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), promovida por Estados Unidos.
Este es el trasfondo central de la reunión continental que este viernes comenzó en la Villa Panamericana, en La Habana, Cuba, la cual terminará el próximo 22 de noviembre. Titulado Encuentro hemisférico derrota del ALCA. 10 años después, el evento reúne a 160 delegados, de 108 organizaciones, provenientes de 24 países, muchos de ellos actores directos de aquella batalla.
Formalmente, el motivo de la reunión es ligeramente diferente. Consiste en conmemorar 10 años de la derrota del ALCA y enfrentar los nuevos desafíos que acechan a las fuerzas progresistas con iniciativas como las de TPP, TISA, TransAtlático. Sin embargo, en el centro de los análisis y la discusión está la idea de si es cierto o no que ha llegado a su fin el ciclo de gobiernos progresistas en América Latina.



Por supuesto, la historia está viva en este encuentro. El 4 y 5 de noviembre de 2005, en Mar del Plata, Argentina, se puso en evidencia –según el economista paraguayo y asesor del movimiento sindical en Brasil– un cambio de época en América Latina. En esa ocasión se realizó la cuarta Cumbre de las Américas y George Bush –presidente de Estados Unidos– llegó a imponer el ALCA.
En esos días una amplia coalición de movimientos populares continentales, que comenzó a construirse desde 1997, convergió con los presidentes de Venezuela, Argentina y Brasil, Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Lula da Silva, en su rechazo a la propuesta estadunidense. Con su particular estilo, junto con las siglas, ante una impresionante multitud, Chávez mandó la iniciativa comercial al carajo. El proyecto de Bush descarriló.
Esa amplia convergencia entre movimientos populares y gobiernos se había venido gestando en una campaña de gran aliento que inicialmente tuvo que remar contra la corriente. Todavía en abril de 2001, en la cumbre de presidentes en Quebec, solamente Hugo Chávez cuestionó la agenda de negociación del acuerdo comercial.
Sin embargo, pocos días después, esa resistencia en las calles tuvo un aliado central. En un discurso pronunciado el primero de mayo de 2001, al calor de grandes protestas antiglobalización en los países desarrollados, Fidel Castro señaló: Para Cuba es absolutamente claro que el llamado ALCA en las condiciones, plazo, estrategia, objetivos y procedimientos conducen inexorablemente a la anexión de América Latina a Estados Unidos. Cuatro años más tarde, esa agenda fue sepultada.
El acto en La Habana para conmemorar esa gesta comenzó con un recorrido histórico de lo sucedido en este terreno, a cargo de Gustavo Codas. Lo siguió el economista cubano Osvaldo Martínez, quien analizó en detalle el impacto general del libre comercio en la región, la lógica del capital y las trasnacionales. De paso hizo un mapa de los acuerdos bilaterales y subregionales. La ecuatoriana Irene León explicó cómo la derecha se ha rearticulado en la región y cuál es su lógica militar, mediática y cultural. Recuperando las problemáticas y el lenguaje de los movimientos populares, el cubano Gilberto Valdés descifró los procesos de cambio en curso, los mecanismos de integración y la acción de los actores subalternos.
Al analizar el nuevo protagonismo de la derecha continental, Gustavo Codas dijo que ésta busca aprovechar las dificultades de los gobiernos posneoliberales. Se ha fortalecido en las calles, ha creado redes, nacionales, regionales e internacionales. Sin embargo, según él, no tiene proyecto alternativo a las conquistas del ciclo progresista. Su retorno ha fracasado en Chile y Paraguay. No se propone, como la derecha europea tras la segunda guerra, mantener el estado de bienestar. Esta derecha quiere abolir las conquistas del ciclo de transformaciones. A diferencia de los años 60 con el neoliberalismo, hoy no tiene condiciones de verbalizarlo. Pero, junto con el imperialismo, intenta aprovechar las dificultades económicas y políticas para tratar de dar vuelta atrás en la historia.
Osvaldo Martínez explicó cómo, ante el fracaso del ALCA, Washington ha seguido avanzando en su agenda comercial con flexibilidad, de manera bilateral o transcontinental, con la apuesta de abrir los mercados locales a sus productos y desintegrar América Latina. Esos acuerdos, aseguró, son la plasmación jurídica a nivel de estados, del proyecto trasnacional.
Según Irene León, estos últimos 10 años han sido de una alta intensidad histórica. El capital trasnacional (poder que no rinde cuentas a nadie) ha seguido avanzando sobre estados, estableciendo mecanismos de poder fáctico por fuera de cualquier control ciudadano.
Por su parte, Gilberto Valdés apuntó cómo la lucha contra el ALCA tuvo un fuerte componente anticapitalista. Relativizando los desencuentros entre movimientos populares y gobiernos progresistas, aseguró que los conflictos entre ambos no van a desaparecer.
¿Tiene futuro el movimiento emancipador en el continente? Sí, aseguran los asistentes al evento. El movimiento camina. “Eso es posible –según Codas– porque los aciertos del ciclo de tran
sformaciones han sido muy superiores a las dificultades que hemos encontrado. Está en manos de los luchadores y luchadoras de nuestro pueblo construir ese nuevo horizonte.”



Segunda crónica

Nuevos aires de unidad, reagrupamiento y lucha soplan en buena parte de los movimientos sociales de América Latina. Lejos de pasmarse ante la ofensiva de la derecha en el continente se disponen a retomar el rumbo que les permitió hace 10 años descarrilar el proyecto de integración comercial de Estados Unidos para el área.
Según Joel Suárez, del Centro Martin Luther King de Cuba, institución clave en la convocatoria y organización del “Encuentro Hemisférico Derrota del ALCA 10 años después”, las principales redes y movimientos sociales de la región, acordaron en este evento reestructurarse en la lucha contra el libre comercio y las trasnacionales, y convocar a una jornada continental de lucha conjunta el 4 noviembre de 2016.
No hay en los asistentes a la reunión autocomplacencia sino un fuerte sentido crítico. “Después de la victoria contra el ALCA –afirman- perdimos mucho de la articulación continental. Ganamos una batalla y creímos que habíamos ganado la guerra, cedimos nuestro liderazgo a los líderes y espacios institucionales de la ola progresista, y descuidamos nuestras luchas, el trabajo territorial, la acumulación de poder popular”.
¨Hay que reconocer que habido una fragmentación en las luchas –senalan los asistentes-. Como movimientos sociales, no logramos la capacidad de dar un salto cualitativo.
En sincronía con está reflexión está Omar González, coordinador del capítulo cubano de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad. Hubieron movimientos que perdieron el centro –dice-. Algunos se transformaron en partidos políticos y perdieron identidad y fuerza. Fueron absorbidos por tareas de la administración pública.
Sin embargo, esta visión crítica de los problemas que atraviesan a los movimientos no limita su optimismo. “No obstante lo modesto del evento –dice-, sobre todo comparado con los Foros Sociales Mundiales o las grandes reuniones de intelectuales realizados en anos anteriores en Venezuela, éste encuentro reunió a movimientos claves del continente y a intelectuales.



Este fue, también, el día de Cuba en el Encuentro. Con la bandera de ese país al centro y un delegado portando una improvisada antorcha a su lado, integrantes de una variopinta coalición de movimientos sociales de América Latina e intelectuales rindieron homenaje a la isla en una peculiar ceremonia a la que los organizadores denominan mística y otros un happening colectivo.
Visiblemente emocionados, los asistentes a la celebración con la arrancaron los trabajos de este domingo del Encuentro Hemisférico Derrota del ALCA 10 años después, se comprometieron a proteger y caminar con este país, símbolo de resistencia y ejemplo de historia que anima a continuar la lucha.
El arranque de la sesión final del evento con la declaración de amor de los invitados a los organizadores no fue casualidad. A la mística le siguió un panel sobre la actualización del modelo económico y social de Cuba, en la que Luis Manuel Castanedo, Isabel Moya y Ornelio Sosa, isleños los tres, explicaron con mucho detalle los retos que su país enfrenta con el proceso de transformación en marcha.
Desde distintas perspectivas, los ponentes explicaron y debatieron el desafío que implica el crecimiento de la población por debajo del 2 por ciento (las mujeres cubanas jóvenes no se quieren embarazar), y los retos que para el sindicalismo representa la creciente expansión de negocios privados y empresas estatales que necesitan ser eficientes y aumentar su productividad.
En la misma línea de reflexión, el doctor en ciencias históricas, Jesús Arboleya hizo un amplio recorrido a través de la historia de las relaciones diplomáticas de Cuba y Estados Unidos, hasta llegar al momento actual. Optimista, explicó que su posición provenía no de la posibilidad de tener una relación ideal con Estados Unidos (cosa que ningún país tiene), sino que a partir del restablecimiento de relaciones, la isla está en mejores condiciones para lidiar con la política estadunidense, aprovechar las oportunidades de cooperación en asuntos de mutuo interés y relacionarse con el resto del mundo en un entorno más favorable.

Esos aires de cambio y renovación que soplan desde Cuba, sacuden también a los asistentes al evento. Después de todo, la isla sigue siendo una plataforma clave en la gestación de proyectos emancipadores. “Hay mejores condiciones de lucha en 2015 que hace 10 años –señalaron- Acumulamos fuerzas. Tenemos un proyecto que ha sobrevivido una década”. Por lo pronto, han acordado poner por delante lo que los une y no lo que los divide, volver a sus raíces y reinventarse como actores de la transformación continental.

martes, 17 de noviembre de 2015

Magisterio: el fracaso de la estrategia policial

La maestra Nora Alicia Cruz Sánchez tiene cinco años de servicio y fue directora de primaria. Cuenta con maestría y doctorado. Cuatro documentos la acreditan como evaluadora. A pesar de ello, el pasado 14 de noviembre rechazó evaluarse porque –dijo públicamente– no estoy de acuerdo y no quiero ser parte de esa mentira, de esa farsa.
No exageró. De manera arbitraria e ilegal, a la profesora Cruz Sánchez le avisaron que debía presentar su examen sobre desempeño tan sólo nueve días antes de la evaluación. La seleccionaron en el último momento, cuando otros docentes tuvieron meses para prepararse para la prueba. Por eso acusó: Se está actuando con dolo sobre mi persona o me están discriminando.
Nora Alicia es evaluadora. Se inscribió en la primera convocatoria y cumplió con todos los requisitos para serlo. Cuenta con la documentación que la acredita como tal. Sin embargo, ni a ella ni a muchos otros evaluadores los llamaron para examinar a los docentes. Su nombramiento y el de sus compañeros fue un engaño.
La actitud de la maestra Cruz Sánchez no fue un caso aislado en el examen de este fin de semana. Como sucedió a la profesora, muchos docentes fueron incorporados en el último momento al examen, algunos por la fuerza y otros con la promesa de otorgarles créditos de vivienda. Muchos fueron notificados ilegalmente. Todo con el objetivo de maquillar las cifras de la participación en la prueba, cubriendo las vacantes de quienes se negaron a ser examinados.

Pese a las amenazas del secretario de Educación, Aurelio Nuño, en la mayoría de los estados donde se efectuó el examen se suscitaron actos de protesta, como el de la profesora Nora Alicia. En Zacatecas, maestros indignados porque el sistema de ­cómputo no funcionó y las autoridades mandaron funcionarios de Ceneval a vigilarlos acordaron desertar de la prueba. En Ciudad Juárez debieron reprogramarla para la próxima semana. Las redes sociales están llenas de testimonios similares.
Muchos docentes que respondieron el examen salieron sumamente molestos. Explican que la prueba fue excesivamente larga, confusa, tramposa, agotadora, con fallas en las instrucciones, faltas de ortografía, errores de sintaxis. Explican que multitud de preguntas fueron sesgadas, repetitivas, descontextualizadas, sin relación con lo que ellos enseñan en clase. Por si fuera poco, el pésimo sistema de cómputo con que tuvieron que trabajar los sacó con harta frecuencia de la sesión, de modo que perdieron un tiempo valioso y concentración. Fue una trampa destinada a evidenciar a los trabajadores de la educación como no idóneos.
Por lo menos en 20 estados, los maestros se movilizaron este fin de semana contra la evaluación. Las marchas en Chiapas y Michoacán fueron impresionantes. No obstante que granaderos y policías resguardaron las sedes del examen, miles de docentes cercaron sus entradas. En Morelos, bloquearon las seis instalaciones de aplicación de la prueba. En multitud de ciudades hubo forcejeos y choques con los granaderos (http://www.youtube.com/watch?v=hx4iT10QBy4&sns=em). Fueron heridos 10 docentes y arrestados 17.


Previamente, el gobierno federal decidió diferir la evaluación en Chiapas, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Querétaro, Nuevo León y Veracruz. Más que abrir un compás para la negociación, la reprogramación fue para avanzar primero sobre los estados que las autoridades consideraban sin problemas y concentrar después la fuerza pública de manera escalonada en los problemáticos. La orientación fue aislar a los objetores, concentrar a la policía y disuadir a los opositores. La maniobra fracasó. Posponer la prueba fue un descalabro a su decisión de imponerla a toda costa. Y, para desgracia del secretario, entidades tranquilas como Sonora y Sinaloa le salieron respondonas.
Este fin de semana, el gobierno federal pretendió mandar el mensaje de que miles de profesores asistieron convencidos a la evaluación. Fracasó. Si una imagen sintetiza las jornadas de los pasados 14 y 15 de noviembre, es la de la fuerza pública resguardando las sedes de aplicación del examen y la policía golpeando, persiguiendo y arrestando a los maestros en distintos lugares del país. ¿Qué legitimidad posee una reforma educativa que se tiene que imponer por la fuerza a los docentes?
Aun los profesores que hicieron la prueba declararon una y otra vez: Estamos aquí contra nuestra voluntad. Estamos aquí porque fuimos amenazados.
Así, las cifras que brindó la SEP de que 98 por ciento de los docentes presentaron su examen son alquimia pura. De hecho son un galimatías.
El gobierno federal apostó a que apretando a Oaxaca iba a doblar la resistencia nacional contra la reforma educativa. Concentró allí sus maniobras punitivas. Tomó en rehenes a cuatro docentes de esa entidad y los mandó al penal de Almoloya, junto a los peores criminales. Se equivocó. Ni sometió a los oaxaqueños ni contuvo la expresión del descontento nacional.
Pero sus descalabros no terminan allí. Su estrategia de amarrar a los gobernadores comienza a fisurarse. El gobierno de Nuevo León firmó un acuerdo con el colectivo de maestros de la entidad, en el que la autoridad se compromete a respetar y a hacer valer los derechos de los profesores en los procesos de evaluación. Reconoce, también, que las notificaciones para la convocatoria al examen no cumplen los requisitos de legalidad, y exhorta a la Secretaría de Educación a dejar sin efecto todas las notificaciones que no hayan sido efectuadas en días y horas hábiles.
De manera reiterada, el movimiento magisterial ha llamado a las autoridades educativas a negociar. La respuesta de Aurelio Nuño ha consistido en exigir la rendición incondicional de los descontentos. La falta de resultados de su estrategia está a la vista. A no ser que quiera incendiar el país (o por lo menos algunas de sus entidades), sería bueno que diera muestra de sensibilidad y apertura para el diálogo.


jueves, 12 de noviembre de 2015

La comunalidad y la nostalgia del porvenir



No hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo, escribió el novelista francés Víctor Hugo. El comunalismo es esa idea y el tiempo es éste. Hace una década, el sacerdote jesuita Ricardo Robles lo advirtió. El próximo siglo –solía decir– será el de los pueblos indios.
La relevancia y actualidad que el comunalismo ha adquirido como categoría para pensar la transformación social se hizo evidente durante el primer Congreso Internacional de Comunalidad 2015 Luchas y estrategias comunitarias: horizontes más allá del capital. Realizado entre el 26 y 29 de octubre pasados, en Puebla, reunió a centenares de participantes provenientes de diferentes partes del mundo.
Mediante conferencias magistrales, mesas de trabajo y presentación de libros, los asistentes al congreso reflexionaron sobre las rutas y opciones para cambiar el mundo y el papel de los bienes comunes, la comunalidad, la producción cotidiana de lo común, lo comunitario-popular y las luchas por lo común.
A los convocantes al encuentro les in­teresó reflexionar acerca de las contribuciones que el debate sobre lo común y la comunalidad ha hecho a la difícil cuestión de la tensión entre conservación y transformación del orden social a partir de las luchas desplegadas desde varios sujetos colectivos; a la crítica de la modernidad capitalista y las prácticas políticas que ésta ha engendrado, y a la reconsideración de los estudios acerca de la reproducción material y simbólica de la vida social, que han pasado a ser ejes centrales para una comprensión más fértil de lo político y la política (http://goo.gl/ZgSUib ).
¿Qué entender por comunalismo? Por principio de cuentas, una práctica de vida y de organización: la de las comunidades mixes y zapotecas de la Sierra Norte de Oaxaca. Pero también una reflexión teórica sobre esa experiencia, una apuesta de sistematización de su estructura y dinámica, de la forma en que se producen y reproducen sus relaciones sociales.
El concepto está definido en la Ley General de Educación del Estado de Oaxaca. La norma lo define como la forma de vida y razón de ser de los pueblos de la entidad, que el estado debe respetar y preservar.
Consiste, dice Benjamín Mal­donado, en una ideología política que genera identidad en torno a la comunidad. No es un principio esencialista, sino un principio rector de vida. Es una orientación de lucha, una forma de nombrar lo propiamente indígena, de identificar lo que hay que defender. Es un principio rector de la vida india. Es –añade Arturo Guerrero– una episteme.
Y, de acuerdo con el zapoteco de Yalalag Joel Aquino –uno de sus principales promotores–, es una palabra que define eso que sentimos, que vivimos, que expresamos y que viene de nuestros abuelos.
La comunalidad, contaba Floriberto Díaz –una de las figuras centrales de esta corriente de pensamiento–, fue un concepto que se construyó debatiendo con el antropólogo Arturo Warman, quien sostenía que la sobrevivencia de la comunidad no era viable. Es, pues, una idea-fuerza frontera entre diversos campos intelectuales en lucha.
Para el abogado mixe Adelfo Regino, es la actitud humana hacia lo común (...). La raíz, el pensamiento, la acción y el horizonte de los pueblos indígenas.
El comunalismo es un pensamiento vivo, vigoroso, que nace y se expresa en la práctica cotidiana de comunidades indias, nacido de una forma de vivir, que se legitima en sus prácticas actuales. Una vía para la reconstitución de los pueblos indígenas. Es un pensamiento y una acción contemporánea, una expresión del asociacionismo del siglo XXI. Es una reserva de futuro, no un lastre del pasado.
Nace como concepto de procesos de lucha por la defensa de los recursos naturales, la construcción organizativa, la reflexión colectiva, el debate. Esas luchas son antecedente obligado de la resistencia de pueblos y comunidades indígenas al nuevo ciclo de despojo y devastación ambiental de sus tierras, territorios y recursos naturales.
¿Acaso todos los pueblos indios que habitan México son comunalistas? ¿Son las juntas de gobierno zapatistas comunalistas? Hay quien sostiene que sí. Hay quien lo pone en duda. Estos últimos ponen de argumento la experiencia rarámuri o seri. Hay quien plantea que es una expresión básicamente oaxaqueña, otros que es esencialmente mesoamericana. El debate está abierto.
¿Tiene el comunalismo una base productiva propia asociada exclusivamente a la comunidad agraria? No es una pregunta ociosa. Su respuesta excede este artículo. Baste apuntar que, si así fuera, no habría forma de que se reprodujera entre los oaxacalifornianos que laboran en ambos lados de la frontera de México y Estados Unidos.


Como casi toda forma de resistencia comunitaria, la comunalidad no implica necesariamente ruptura absoluta con las instituciones gubernamentales. Su coexistencia e imbricación es obligada y está marcada por la correlación de fuerzas. El comunalismo no es autárquico. No implica, por lo pronto, un proyecto de soberanismo radical. De hecho, el priísmo ha aprendido a convivir con él.
Sin embargo, eso no significa que sea funcional al sistema. Está presente como elemento central de resistencias ante el despojo y el autoritarismo. Un conflicto como el que, en 2006, dio lugar a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, habría sido impensable sin la influencia del comunalismo.
Asegura el escritor libanés Amin Maalouf que su generación tiene razones para la nostalgia. Se es nostálgico de todos los sueños que se han tenido y no se han realizado, dice. Añade: Hay ideales indispensables que nosotros hemos tenido y ahora son rechazados: los de solidaridad y de igualdad. Estamos en un mundo donde la desigualdad es promocionada como una forma de modernidad que funciona como receta para destruir el tejido social.
Es en la disputa por legitimar a la nostalgia del porvenir de un mundo más justo que el concepto de comunalidad ocupa un lugar privilegiado.


martes, 10 de noviembre de 2015

El asesinato de don Moi, el fabriquero de mezcal

Moisés Calzada Rendón, nieto de mezcalero, hijo de mezcalero, mezcalero él mismo, padre de mezcaleros fue salvajemente asesinado este 9 de noviembre. Los criminales lo golpearon hasta casi quitarle la vida y luego pasaron una camioneta Ford 250 por encima de su cuerpo. Tenía 65 años de edad.
No fue la única víctima. Ese día, en la comunidad de Tetitlán de las Limas, municipio de Chilapa, se cometió un multihomicidio. Compadre de pila desde hace años del ex secretario de Seguridad Pública municipal, Silvestre Carreto González, don Moi estaba en su casa con cinco personas más, parientes todos de Carreto, cuando los asesinos llegaron. Dos hombres más, una mujer, un niño y una niña fueron ultimados con saña inimaginable.



De origen náhuatl, Moisés Calzada era productor de mezcal, actividad a la que se dedicó en cuerpo y alma. Desde muy joven aprendió el oficio. "Desde chamaco -me contó en 2004- mi 'apá fue mi maestro mezcalero." Pero al hacerlo violó la ley. La fabricación de la bebida era una actividad ilícita hasta hace apenas unos años.
Nacido en Chilapa, tenía presente las dificultades de la historia familiar para destilar la bebida alcohólica. "Desde mis abuelos -decía- fuimos fabriqueros. Pero las suyas se consideraban fábricas clandestinas, escondidas por allá en la serranía. Varias veces a mi 'apá le llegaron a embargar los lugares donde trabajaba. Eran de la policía. Se bebían el mezcal. Nunca supimos que lo tiraran. Ahora ya no hay que estarse escondiendo."
Efectivamente, la elaboración de la bebida era ilícita y se perseguía. Las autoridades exigían permisos pero no se sabía dónde tramitarlos. Los fabriqueros debían torearlas, sobre todo a la policía judicial, que era la que reprimía a los productores. Pero, la tradición de procesarlo sobrevivió. Arraigada a la cultura y gastronomía regional, viva en la fiesta y el hogar, su producción siguió en la clandestinidad. No es sino hasta 1987 que la situación comenzó a legalizarse.
Don Moi sembraba también maíz y frijol, y tenía un vivero para crecer la leña que utilizaba para elaborar su elíxir. Era respetado y querido en la comunidad y en la región. Era reconocido como el mejor mezcalero de aquellos rumbos. Su bebida destacaba por su calidad y pureza. Era una verdadera joya en un negocio en el que han comenzado a proliferar las adulteraciones y la industrialización. Él era conocido como un hombre probo, de gran sapiencia, responsable y de una gran capacidad pedagógica para enseñar los secretos del arte de la destilación.
                          
 
Por ello, Moisés era el presidente de la Asociación de Magueyeros y Mezcaleros de Chilapan (Ammchi). Él comercializaba su producto con una asociación campesina regional democrática: la Sanzekan, clave en la organización de los mezcaleros de la región y en la promoción de un proyecto de desarrollo sustentable.
La palabra mezcal proviene de los vocablos náhuatl metl e ixcalli, que significan "agave cocido al horno". De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana (NOM), el mezcal es una bebida que se obtiene por la destilación y rectificación de los mostos preparados directamente con los azúcares extraídos de las cabezas maduras de los agaves, mismas que son previamente cocidas y sometidas a fermentación alcohólica.
El mezcal es un producto netamente indígena y campesino, asociado a fiestas, ritos y curaciones. Diversos estudios señalan que su elaboración se remonta hasta el 400 antes de Cristo. De acuerdo con GEA, en muchas regiones indígenas y campesinas existen registros de producción de mezcal que datan de hace 200 años o más.
En principio, el gusto por el mezcal proviene de las regiones donde se produce. "La mayoría de la gente conoce el mezcal -explicaba el maestro Calzada-. Está en su terrenito, lo corta para poder hacer su fiesta. Como le tienen mucha fe, mucho aprecio, lo toman en las fiestas del 3 de mayo (Santa Cruz), 24 de junio del barrio San Juan, 15 de agosto (Asunción de María) y 16 de noviembre (Santa Gertrudis). Es bueno para un pozole. Para un bautizo el mezcal es el que está por delante. La gente en la región conoce al productor de mezcal y le tiene confianza. 'Oye', le dice, 'voy a tal parte y voy a ser padrino de bebida' y se lleva el mezcal pa'llá. La gente nos conoce en nuestro trabajo."
Don Moi aseguraba que el caldo tiene propiedades terapéuticas. "El mezcal -según él- lo han utilizado anteriormente como medicina. Cura la presión. Que si una señora acaba de recibir un susto y acaba de tener a su bebito, lo primero es darle su copa de mezcal. Lo toman como remedio. Ayuda a los nervios, tranquiliza demasiado. Para algún coraje que haga, lo primero es darle su copa de mezcal. Siempre ha sido curativo. Está garantizado. Es saludable de por sí. Claro, con medida." Además -aseguraba don Moi- “no hace cruda, es relajante y platicador."
Moisés Calzada utilizaba para fabricar su mezcal el maguey papalote, conocido científicamente como Agave cupreata, variedad que se encuentra en la Montaña de Guerrero, se extiende por el río Balsas y llega hasta Michoacán.
Ser maestro mezcalero en la comunidad no es sólo asunto de negocio, sino de orgullo y honor. Y para elaborar la bebida con más calidad, explicaba el maestro Calzada, "hay que trabajar en marzo, abril y mayo, porque es el mejor mezcal. Entre más fuerte esté la calor sus azúcares están más conservados, más centrados. Después no, porque el maguey está aguanoso, da menos rendimiento y menos calidad".
"Hablando de sabor, la mejor calidad es la del maguey capón -afirmaba Calzada. Maguey capón es aquel al que se le capa, esto es, al que se le corta el calegual." Los magueyes, afirma Catarina, sólo florecen una vez en su vida. "Se mueren de parto. Ocho o 10 años de crecimiento para lanzar su flor, y muere la planta. El calegual es la parte de la planta de la que sale la inflorescencia. Ahí se concentran los azúcares del agave." Esos azúcares se convierten después en alcohol de un gusto definido.
El fabriquero Moisés Calzada rechazó siempre tequilizar la producción mezcalera. Convencido de que había que mantener su calidad a toda costa, defendió su elaboración artesanal en contra de la pretensión de industrializarlo.
La comunidad de Tetitlán de las Limas, donde nació y vivió don Moi. era, hasta 9 de noviembre, una localidad tranquila. No había en ella la violencia que hay, por ejemplo, en Ahuihuiyuco y en Tepozcuautla, donde Rojos y Ardillos se disputan a sangre y fuego la plaza.
El asesinato de Moisés Calzada es parte del clima de violencia que azota salvajemente Guerrero. Lejos de disminuir con la llegada del priísta Héctor Astudillo a la gubernatura de la entidad, la inseguridad ha crecido. Sin ir más lejos, el pasado domingo, hombres armados rafaguearon un taller mecánico habilitado como palenque en Cuajinicuilapa y después ingresaron y dispararon contra los asistentes: 12 personas murieron.
Es necesario detener la cacería. El asesinato de don Moisés Calzada debe ser esclarecido y los homicidas castigados. Y, dondequiera se encuentre hoy el maestro Calzada, levanto un caballito de su delicioso mezcal Sanzeka, y brindo a su memoria. ¡Salud don Moi!


sábado, 7 de noviembre de 2015

Los Cuatro de Oaxaca





Al profesor Roberto Abel Jiménez le llaman el Abuelo por su prematuro pelo cano. Al detenerlo, los policías lo golpearon fuertemente. Las huellas de la agresión pueden verse en su rostro.
En las fichas policiacas que fueron filtradas a los medios de comunicación, se le presenta como un profesionista desobligado y violento, dedicado a crear problemas, desinteresado por la educación y los jóvenes. Está acusado de robo calificado con violencia de material de seguridad por más de medio millón de pesos.
Sin embargo, sus alumnos, los padres de familia y sus compañeros cercanos dicen otra cosa sobre él. Estela es madre de una alumna del docente preso en Almoloya. Está indignada con el arresto. Según su hija, él es el mejor maestro de historia que jamás ha tenido. Y ahora, está sin docente y sin clases.
Estela escuchó que a alguno de los maestros presos lo acusa el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de robar libros de texto gratuito. “Los están usando nuestros hijos”, dice la madre de familia. Y pregunta a quién corresponda: “¿quieren que se los devolvamos?”.
El profesor Jiménez ha cursado diversos estudios. Es egresado de la Normal Superior de Oaxaca y estudió Derecho en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. Tiene una gran habilidad para ejecutar instrumentos musicales. Apasionado de la lectura, ha logrado hacerse de una notable biblioteca.
Comprometido con actividades comunitarias para recuperar el espacio público, es miembro de una organización de trabajo barrial: el Colectivo de la Colonia Volcanes.
Según la Agrupación Sindical “Nuestra clase”, varios activistas que participaron de la lucha en 2006 tienen en la más alta estima a Abel. Es -asegura uno de ellos- uno de los profesores de los “que más he aprendido en mi vida, como compañero y como amigo ha brindado su apoyo a todo tipo de luchas. Habla de frente, con franqueza y congruencia y eso les molesta a muchos, sus acciones son congruentes con sus palabras y eso le duele al gobierno” (http://goo.gl/urOlNS).
También se han dicho cosas horribles de Othón Nazariega Segura. Las autoridades lo responsabilidad de delitos como el de robo agravado, contra el consumo y riqueza nacional y daño en propiedad ajena, en la toma de las instalaciones de El Tule, y daños a instalaciones de la Octava Región Militar en la ciudad de Oaxaca.
Othón tiene 38 años de edad. Cuando el movimiento magisterial democrático nació en Oaxaca en 1980, él apenas tenía cinco. A pesar de eso, supo de esta lucha por su madre, la profesora Guillermina Segura Pérez, que trabajó en la enseñanza pública durante 36 años.
Nazariega Segura es licenciado en Educación Primaria y en Educación Secundaria, con especialidad en matemáticas. Tiene, también, una maestría en Computación. Aunque actualmente labora en la primaria de la colonia Héroes de San Jacinto, ha enseñado también en primarias de los Loxicha, en la Sierra Sur, y en varios otros municipios de Valles Centrales. A él, le encantan los deportes. Es bueno para el futbol y el basquetbol. Y es un avezado jugador de ajedrez.
A otro de los detenidos que le encanta el ejercicio es a Efraín Picaso Pérez. De hecho, es licenciado en Educación Física y en nivel medio superior de Geografía. A sus 44 años, sus compañeros y alumnos aseguran que es un buen futbolista. Es representante sindical del Sector Estatales de la sección 22. Como sindicalista es conocido por consultar con sus bases en todas y cada una de las decisiones importantes, y comprometerse con lo que ellas acuerdan.
Juan Carlos Orozco Matus tiene 39 años de edad. Es ingeniero en sistemas computacionales y licenciado en la especialidad de Educación Matemática. Ha sido profesor frente a grupo durante 10 años. Fue maestro de secundaria en la población Río Grande, en la región Costa. Ahora trabaja en la secundaria de Santa María Huamelula, en el Istmo de Tehuantepec. Representa gremialmente al Sector Salina Cruz. 


 ¿Qué relación hay entre la imagen distorsionada que la policía ha difundido sobre Roberto Abel Jiménez, Othón Nazariega Segura, Efraín Picaso Pérez y Juan Carlos Orozco Matus y la realidad? Ninguna. Todos son profesores con años de enseñar frente a grupo, que han trabajado en comunidades pobres del estado, preocupados por su capacitación, formados políticamente e interesados en el deporte.
Es cierto que los cuatro son combativos sindicalistas y luchadores sociales. Es verdad que, en acatamiento de los acuerdos de asamblea general, realizaron actos de protesta. Pero su vida profesional y gremial nada tiene que ver con la inescrupulosa caricatura que se ha hecho de ellos.
Tanto el arresto como el proceso contra los cuatro de Oaxaca están llenos de anomalías jurídicas. Según, Edith Santibáñez Bohórquez, abogada de la Secretaría de Asuntos Jurídicos de la Sección 22, en el proceso hay multitud de vicios, inconsistencias e irregularidades. Por supuesto, a las autoridades les tiene sin cuidado.
Los cuatro no son delincuentes, son rehenes políticos. Su detención y confinamiento en Almoloya son una advertencia al resto de sus compañeros que rechazan la falsa Reforma Educativa. Si no se pliegan, lo que sigue hacia ellos es el garrote, es el mensaje que manda la autoridad. Sin embargo, el aviso gubernamental está destinado al fracaso. Lejos de inhibir la participación magisterial, el encierro de los cuatro profesores ha encendido aún más la llama de la indignación. ¿Olvidó ya el Estado lo que sucedió en Oaxaca en 2006?








martes, 3 de noviembre de 2015

Oaxaca: la invención de la realidad



Este 2 de noviembre reinó el caos. La SEP anunció que habría clases. Pero apenas nadie le hizo caso. Y, ante la evidencia del fracaso de su instrucción, tuvo que recular y decir que, en caso de que alguna autoridad educativa estatal, en el ejercicio de sus facultades, autorizara la suspensión de actividades lectivas, debería asegurar la reposición del día.
Con la misma esquizofrenia informativa, la secretaría declaró que entre el magisterio hay un gran respaldo a la evaluación, pero que ampliaba el plazo para que los maestros presentaran evidencias de su desempeño profesional. Ramiro Álvarez, coordinador nacional del Servicio Profesional Docente, aseguró que ha habido una respuesta muy padre para la educación de este país, y que los profesores han respondido masivamente al llamado a evaluarse.
Pero, de ser eso cierto, ¿por qué la SEP pospuso, una vez más, el plazo para presentar evidencias, y anunció que los maestros pueden hacer el examen aunque no hayan cumplido con este requisito? La respuesta es obvia: porque es mentira que muchos maestros acepten la evaluación y están desobedeciendo la orden de la SEP.
Los profesores que han sido designados por la autoridad para someterse a la evaluación sobre el desempeño deben seguir cuatro pasos. En el primero, el director de la escuela debe dar un informe sobre el maestro a su cargo. En el segundo, el docente está obligado a subir a una plataforma (que funciona muy mal) otro sobre su desempeño laboral. Estas dos fases han tenido que ser aplazadas de manera reiterada.
La tercera y cuarta etapas consisten en la aplicación de un examen estandarizado de opción múltiple, que hace las mismas preguntas a profesores que laboran en distintas realidades socioeconómicas y culturales.
Este afán de la SEP de ocultar y desvirtuar la realidad es aún mayor a la hora de informar sobre el pleito que tiene con el magisterio democrático. Con euforia, omnipotencia y soberbia, los funcionarios educativos han anunciado, un día sí y otro también, que la CNTE está derrotada y que la reforma educativa avanza en todo el país. Lo hacen, al tiempo que encarcelan a cuatro de sus dirigentes locales en penales de alta seguridad, amenazan con arrestar a 116 más y advierten que serán despedidos los profesores que no se evalúen. ¿Por qué reprimir de esta manera si la disidencia ya fue vencida?
Como parte de esta política ficción, apenas este lunes, el secretario Aurelio Nuño declaró a Excélsior que en Oaxaca, antes de retomar la rectoría del estado en materia educativa, y crear el nuevo Instituto Estatal de Educación Pública en Oaxaca (Ieepo), la sección 22 lograba que todos los maestros de la entidad suspendieran labores. Según él, antes la dirección sindical movilizaba en las calles a 30 mil docentes. Ahora, sostiene el secretario Nuño, en el pasado paro del 2 de octubre laboraron 30 por ciento de los trabajadores de la educación, y en el del 12 trabajó 35 por ciento. Además –dijo– sólo marcharon 5 mil personas.
Falso. En Oaxaca nunca suspendieron labores todos los maestros. Desde 2006 existe, por obra y gracia de Elba Esther Gordillo y del ex gobernador Ulises Ruiz, un grupo disidente, agrupado en la sección 59. Ellos se han dedicado religiosamente a tratar de esquirolear el movimiento. Hay también escuelas donde la comunidad ha pedido a sus profesores no parar y ellos lo han aceptado.
También es falso que en los dos paros recientes laboraron 30 y 35 por ciento de los docentes, y que marcharon sólo 5 mil. En ambos casos suspendieron actividades más de 80 por ciento de los trabajadores de la educación y, a pesar del despliegue policiaco y militar, se movilizaron más de 50 mil personas.
No sólo eso. El nuevo Ieepo está semiparalizado. La semana pasada sus oficinas fueron bloqueadas durante tres días seguidos por grupos de maestros jubilados y profesores que tienen años trabajando sin que se les pague su salario.
Según Aurelio Nuño, los mentores en Oaxaca se están liberalizando de un régimen sindical autoritario que, durante tres décadas, controló su vida y su futuro. Semejante acusación es, simultáneamente, muestra de una enorme ignorancia sobre la naturaleza e historia del movimiento magisterial y una ofensa. Quien tiene presos a cuatro maestros es el gobierno federal.
Un solo hecho permite contrastar lo absurdo del dicho del secretario. Tan sólo entre 1979 y 2000 fueron asesinados o desaparecidos 152 maestros democráticos en el país, la mayoría oaxaqueños. El pasado 16 de septiembre fueron ultimados dos profesores de la CNTE que laboraban en el municipio de Guevea de Humboldt. Y el 23 de septiembre fueron ejecutados otros dos mentores oaxaqueños. Uno es Alejandro Leal, ex secretario general de la sección 22 entre 2001 y 2004, que formó parte de la sección 59, y quien en las últimas semanas se había acercado nuevamente a la 22.
Por lo pronto, este 2 de noviembre el magisterio oaxaqueño celebró el Día de Muertos entre protestas. Es parte de un plan de lucha más amplio, integrado por acciones como el bloqueo de carreteras, foros de denuncia y una marcha-caravana al penal del Altiplano para exigir la libertad de sus compañeros. Demanda también que el gobierno federal abra negociaciones. Asimismo, la sección 22 efectuará un juicio político al gobernador Gabino Cué. Y, para desmentir lo dicho por la SEP, no permitirá la evaluación docente en la entidad, al menos que se monte un simulacro de ella en la Zona Militar.
Está claro que las afirmaciones de la SEP y su titular no son comunicación real. Son propaganda, una especie de publicidad comercial trasladada a la esfera política. Una maniobra para no negociar.
Decía Aldous Huxley que lo que el propagandista hace es canalizar una corriente ya existente, y que si trata de hacerlo en una tierra sin agua, cava en vano. La estrategia de comunicación de la SEP hacia el conflicto magisterial cava en vano. Al tiempo que, de manera alarmante, crea las condiciones para incendiar Oaxaca y otras partes del país.