Se acabó la luna de
miel con el gobierno federal. Las estrellas se les desalinearon.
Mexicanos Primero ataca de nuevo. El pretexto del pleito ahora es la
cancelación de Planea 2016. El pasado 3 de febrero, mediante un
desplegado publicado en un diario nacional, el grupo de presión
empresarial sobre políticas educativas denunció la medida como un
grave retroceso.
Claudio X. González
Guajardo, su presidente, anticipó el pleito días antes de la
aparición del desplegado, cuando aún no era pública la cancelación
del examen. En una conferencia que impartió el 26 de enero al
consejo directivo de la Confederación de Cámaras Nacionales de
Comercio (Concanaco), anunció el cambio de rumbo en su relación con
el gobierno: Nos vamos a acabar distanciando y
peleando con ellos... Ahorita nos llevamos bien y van a ver que en
dos o tres meses nos vamos a llevar mal
(tv.concanaco.com.mx).
En la explicación que
el doctor González dio a los líderes gremiales de los comerciantes
sobre el porqué de la inminente ruptura con el gobierno, casi no se
refirió a Planea. En cambio, dedicó mucho tiempo a explicar cómo
la cancelación de la evaluación al desempeño docente en el primer
semestre de 2016, y su posposición hasta finales de este año, es un
error garrafal, que provoca
que la reforma educativa pierda presión y se diluya. Esa pausa
–lamentó– hace casi imposible culminar el ciclo de aplicación
de exámenes a los profesores este sexenio.
Según el dirigente de
Mexicanos Primero, la decisión de suspender la evaluación al
magisterio responde a cuestiones políticas y electorales. No sólo
por los comicios que se realizarán este año, sino por la sucesión
presidencial. “Estamos entrando a una etapa de populismo educativo
–explicó González Guajardo–; la política se está inmiscuyendo
en lo educativo por las ambiciones políticas de Aurelio Nuño.”
El secretario de la SEP,
de acuerdo con Claudio X. González, es no sólo un aspirante más a
la Presidencia de la República, sino el delfín de Enrique Peña
Nieto. Aurelio Nuño –dijo– es mucho más poderoso, dinámico,
inteligente, abusado,
del siglo XXI, cercano al jefe del Ejecutivo y al secretario de
Hacienda de lo que era Emilio Chuayffet. Es, además, el artífice de
la reforma.
Pero estas cualidades no
lo vuelven intocable para el dirigente de Mexicanos Primero. “La
política –aseguró– le va a pesar a Aurelio y no va a hacer todo
lo que tendría que hacer un secretario de Educación.”
De hecho, las
aspiraciones presidenciales de Nuño lo han llevado ya a hacer muchos
anuncios –como el de la Escuela al Centro– para ocultar el hecho
central: la reforma educativa está perdiendo presión. La maniobra
–sentenció el ex funcionario de Televisa– responde a una
necesidad: en 2018 el PRI podrá obtener en solitario entre 30 y 32
por ciento. Para ganar necesita hacer un acuerdo con Nueva Alianza.
El costo de ese pacto electoral es desinflar la reforma educativa y
no tocar los intereses del corporativismo sindical.
Claudio X. González
narró a los directivos de Canaco su versión de los avatares de la
reforma educativa, el papel de Mexicanos Primero en su aprobación y
la luna de miel que, hasta ese 26 de enero, vivía con Nuño. Por
supuesto, en su análisis no consideró nunca que la evaluación del
desempeño docente fue un fracaso pedagógico y político. Que estuvo
mal hecha. Que decenas de miles de maestros se opusieron a ella. Que
muchos de los principales analistas educativos del país la
descalificaron.
Curiosamente, la
ofensiva de Mexicanos Primero no se concentró en contra de la
posposición de la evaluación del desempeño docente, sino en la
decisión de reprogramar Planea. En un tuit,
Claudio X. González escribió: “¿Quién entiende a SEP? Que
siempre no es por motivos ‘presupuestales’, sino ‘técnicos’
que canceló Planea. Trastabillan. Motivo real: político”.
Y, aunque Nuño politiza
a diario el tema educativo, respondió a la embestida de Mexicanos
Primero sobre Planea diciendo que el problema no debe politizarse.
“Ya hemos vivido esta etapa –recordó a los empresarios–. Desde
distintos flancos, de la derecha, de la derecha muy radical y de la
izquierda, cuando se ha querido politizar la educación, quienes han
pagado las consecuencias son los niños.”
La ironía del asunto es
que tanto Claudio X. González como Aurelio Nuño tienen razón en
las acusaciones que se hacen mutuamente. Ambos utilizan la educación
para hacer política. Y ambos reclaman para sí el monopolio de
hacerlo.
El enojo de X. González
con el gobierno federal responde también a otros factores más
mundanos. Él (y un importante grupo de los señores del dinero en
México) esperaba que Gerardo Gutiérrez Candiani, el empresario sin
empresas que dirigió el Consejo Coordinador Empresarial, fuera
designado por el PRI su candidato a la gubernatura de Oaxaca. Pero no
fue así. Y cuando el tricolor destapó
para ese cargo a Alejandro Murat, González Guajardo explotó. Apenas
al día siguiente de la nominación, mandó un tuit
de denuncia. Alejandro
Murat, candidato del PRI/Oaxaca. Nueva señal de que administración
no entiende que los mexicanos queremos cambio y estado derecho,
escribió.
Por supuesto, el
presidente de Mexicanos Primero juega en éste y en todos los demás
casos con cartas marcadas. Sus simpatías de cara a 2018 están sobre
la mesa. En la conferencia que impartió a los comerciantes, alabó a
Luis Videgaray, el secretario de Hacienda, en cuatro ocasiones.
Gracias a él, confesó, pudo volverse a reencontrar con Aurelio
Nuño. El hombre de las finanzas –dijo– le ha metido ganas a la
reforma educativa, pero no suficientes...
Fiel a su vocación
guerrera, Claudio X. González demandó en esa charla cerrar todas
las normales que no sirven para nada según él,
la mayoría.
Anunció también el
siguiente paso que piensa dar el sector empresarial. No
hay que temerle a llevarse mal con el gobierno,
recomendó a los concanacos. Y añadió: Es más,
con el tipo de gobierno que tenemos nos deberíamos de llevar de la
fregada. No hay que temerle a la confrontación.







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